01/12/09: Entre gallos y galleras: Elementos de la cultura festiva de Bogotá

Envíenos sus comentarios, escríbale una Carta al Editor
Gran interés despertó la exposición "Entre gallos y galleras: Elementos de la cultura festiva de Bogotá", el pasado viernes 4 de diciembre. en el Club Gallístico Jalisco de esta capital.
Este trabajo es el resultado de la investigación etnográfica realizada por el antropólogo y fotógrafo del Colectivo de Fotografía Documental OctoActo, David Gómez Manrique, sobre el mundo de las peleas de gallos en la ciudad, en el marco de las Becas de investigación en cultura festiva del IDPC (Instituto Distrittal de Patrimonio CUltural) 2009, en la modalidad jóvenes investigadores. Sin tomar partido pasional en defensa o condena de las peleas de gallos, la investigación realizada por David Gómez, se desarrolló en tres galleras de la ciudad (Club gallístico San Miguel, Club gallístico Jalisco y Club gallístico Fontibón La Carrilera) durante 4 meses e intenta aportar varios elementos al debate sobre la practica de las peleas de gallos, su relación con la ciudad y su carácter patrimonial.
Generalmente criticadas por su crueldad y por apostar sobre la agresividad de los animales, el trabajo muestra que este juego implica muchos más elementos que la aparente crueldad y que su núcleo central no es el interés económico sino las relaciones que se establecen alrededor de los animales y que involucran un constante intercambio de capital cultural y social.
El origen de las peleas de gallos se ubica en el continente asiático aunque con dataciones difusas. En vasijas griegas datadas alrededor del 580 a.C. se han encontrado representaciones de peleas de gallos.
Durante la Edad Media las peleas de gallos se difundieron por Europa y se hicieron populares en ese continente desde donde pasaron a América en el momento de la conquista. Durante el siglo XIX en el territorio de la sabana de Bogotá las peleas de gallos constituían una de las pocas entretenciones posibles y convocaban tanto a las élites como a las clases populares; las peleas descritas por las novelas y crónicas de ese momento varían poco con relación a la manera en que se realizan actualmente. Los dos gallos se enfrentan en igualdad de condiciones de peso, talla y edad, armados con espuelas artificiales (durante 12 minutos en la actualidad), hasta que uno de los dos resulta vencedor o si finaliza el tiempo sin un claro ganador, se declara un empate.
El funcionamiento de las galleras se encuentra regulado por ETESA desde el 2005, para funcionar dentro de la legalidad las galleras deben acogerse a la regulación de ETESA. No se conoce una cifra exacta sobre el número de galleras funcionando en la ciudad aunque algunas organizaciones como la Federación Colombiana de Criadores de Gallos de Combate, calcula que son alrededor de 3600 en el pais.
La investigación fue posible por el apoyo del IDPC, la colaboración de las galleras y el Colectivo de Fotografía Documental OctoActo quien participó en la curaduría de la exposición. Las fotos se expondrán un único dia en la gallera y luego pasaran a otras salas de exposición de la ciudad (Posiblemente Casa Samano) en enero del 2010.
